Escuela Infantil El sitio de tu recreo

LA CRIANZA CONSCIENTE

En qué creemos

Creemos en la Crianza Consciente

Creado para aquellas familias que, ante la pregunta ¿QUÉ TIPO DE EDUCACIÓN QUIERO PARA MI HIJO?, responden “ACOMPAÑAR SIN INTERVENIR”

En el que TODO ES POR Y PARA EL NIÑO.

Donde es muy importante estar atentos, preguntar a los propios niños qué necesitan de nosotros, padres y educadores, para acompañarlos en el camino. Y en el que resulta imprescindible observarnos a nosotros mismos, evitando trasladarles nuestras inseguridades, miedos y deseos propios.

Nuestra labor: acompañarlos a encontrar su propio lugar, autonomía e independencia.

El lugar que defendemos en El sitio de tu recreo supone una apuesta por el trabajo en equipo. Formamos un entorno favorable en el que familias y educadores proporcionan estabilidad a los niños. Supone realizar un trabajo individualizado con cada niño y con cada familia.

Acompañamos a las familias en la enseñanza de valores, aportando dirección pero sin intervenir en los ritmos de los niños.

Ponemos atención y observamos a cada niño en sus diferentes etapas evolutivas. Creamos un ambiente de confianza y seguridad para que desplieguen sus capacidades innatas y para que expresen y nos muestren sus necesidades. Las atendemos con respeto y cuidado.

Lo mejor para cada niño, pero también lo mejor para el grupo, teniendo en cuenta todos los aspectos del desarrollo en estos primeros años, como el intelectual, el afectivo y el social.

La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejarla libre para que se desarrolle

MARÍA MONTESSORI
 

Nuestro Proyecto Educativo, diseñado y desarrollado por Joaquín Ortega, bajo el paradigma de incorporar todo cuidado QUE SIENTA BIEN a nuestros pequeños.

Nuestra orientación y organización como centro es fruto de referentes como Jean Piaget, Rudolf Steiner, Emmi Pikler, Rebeca Wild, María Montessori o Johann Heinrich Pestalozzi.
Igualmente nuestro espíritu es siempre estar abiertos a otras propuestas que nos aporten elementos para el cuidado integral de los pequeños.

Tomando como punto de partida estos referentes, aplicamos la observación directa y constante como el mejor modo de averiguar las verdaderas necesidades del bebé en su día a día.

De este modo, Joaquín Ortega concibió la CRIANZA CONSCIENTE como un compendio de prácticas nacidas de sus conocimientos, formación y referentes. Todo ello sin perder de vista, en sus planteamientos y forma de trabajo, la realidad que viven las familias de hoy en la ciudad de Madrid.

Sabemos lo que somos, pero no en lo que podemos convertirnos

WILLIAM SHAKESPEARE
 
 

Cómo lo hacemos

En El Sitio de Tu Recreo hay un lema que repetimos una y otra vez, hacer lo mejor para el niño, y una palabra que repetimos constantemente, Respeto.

Estos son los pilares fundamentales de nuestro proyecto. Respeto por el niño, y respeto por el padre y la madre.

A partir de ahí, buscamos ofrecer al niño un entorno de cuidado y protección coherente en el que pueda mostrar y reconocer sus capacidades innatas y crecer y desarrollar su autonomía de una manera confiada y segura.

Apoyándose en estas premisas crece el Proyecto Educativo de Crianza Consciente, con vocación de atender las necesidades básicas del bebé desde una perspectiva diferente

«No puedo, tengo que jugar»

Si hay una actividad que sea por completo gratuita es la de jugar, jugar para jugar, sin objetivo alguno por parte del que juega que esté fuera de ese enfoque, de esa consideración y de esa práctica. Tan solo el de entregarse a la invención y, con la autoridad de la imaginación, armar un mundo que se despega del mundo real.

Y nosotros, adultos, celebramos lo que sabemos al verlos jugar: que, felizmente, están desarrollándose, que están poniendo en marcha capacidades valiosas, vitales, dinámicas y estáticas, el movimiento, la coordinación, la autonomía y la concentración, entre otras muchas. El niño aprende entregado al placer. De manera que el juego, que jugar, es su tarea por excelencia.

En las primeras escuelas es preciso prestarle una atención exquisita a la comida.

La alimentación de los pequeños tiene que ser de una gran calidad. Disponer, preparar y ofrecerles comida saludable hace que ingieran más nutrientes y se sientan más fuertes. Si se sienten más fuertes, se sienten también más confiados, más seguros y con más energía, y estaremos favoreciendo de manera clara, puesto que crecen sanos, su vitalidad y su alegría.

Para la salud de cualquier niño, es igual de importante lo que come como alcanzar la autonomía en su alimentación. En una crianza consciente, proporcionar una alimentación variada, saludable y 100% ecológica es igual de importante que educar a los bebés en COMO COMER, respetando sus ritmos y su desarrollo individual.

El niño ha de mancharse, desde luego, pero ha de estar limpio.

Esta es una de las necesidades básicas de los pequeños, y por lo tanto la de la autoestima, puesto que higiene y autoestima están relacionadas. No es una afirmación extravagante, según mi parecer. Una y otra tienen que ver con el respeto y con la buena evaluación de hechos que nos afectan, y ante la higiene y ante la autoestima reaccionamos inmediatamente.

Los niños se ensucian, con la comida, el juego… Y hay que permitirles experimentar el estar sucio, para luego proponerles la experiencia de la higiene, dejarles disfrutar de su aseo, y con ello fortalecer esta relación esencial entre higiene y autoestima.

El descanso es primordial para la salud, especialmente para los más pequeños.

Es uno de nuestros objetivos básicos proporcionar a los bebés los espacios y tiempos adecuados, respetando sus ritmos y necesidades individuales, y facilitándoles todas las comodidades. Que descansen cuando lo necesiten, en un entorno óptimo y que facilite el establecimiento de ritmos y ritos.

Una de las cadencias que más suele costarles adquirir a los niños  es la medida oportuna básica entre el dormir y el estar despiertos. Esa alternancia es irregular durante meses y se suceden fases muy inestables y precarias. La adquisición de la periodicidad regular deseable no puede serle inculcada al pequeño organismo en desarrollo desde el exterior, por el entorno, pues no depende de su medio ambiente: tiene un carácter endógeno innato.
Son ritmos espontáneos que el adulto ha de reconocer en su cuidado, ha de atender tan solo, respetarlos.
Más adelante, llegará el momento en el que podrá ir favoreciendo la adquisición de un ritmo regulado.

Y no podríamos hacerlo sin…

Nuestros proveedores, empresas conscientes y dedicadas a contribuir a la alimentación ecológica, los productos naturales, el amor por la ecología y la cooperación por la educación.