Nuestro día a día
¿Cuáles son nuestros hábitos y ritmos?
En El sitio de tu recreo entendemos que cada niño atraviesa etapas muy distintas en sus primeros años de vida. Por eso, nuestra forma de trabajar parte siempre de cómo se encuentra cada uno de ellos, especialmente en el caso de los bebés. No utilizamos un esquema rígido de rutinas diarias; preferimos ajustar el día a su estado, a la hora, al momento de la semana o incluso a la época del año.
Cuidamos sus ritmos y rutinas, sin prisa, pero dentro de un orden necesario. Atendiendo a unos límites que les proporcionen confianza y a rutinas que les faciliten explotar su capacidad y atender sus necesidades.
Bebés (0 a 1 año)
Durante el primer año de vida, los bebés no siguen horarios fijos ni realizan actividades estructuradas. Nuestro enfoque es totalmente individualizado, porque un bebé de ocho meses con suficiente desarrollo motor no tiene las mismas necesidades que uno de cinco meses.
Nuestro objetivo principal es facilitar su movimiento espontáneo siempre que estén despiertos, sin forzar posturas que no les corresponden por maduración. No buscamos que se sienten antes de tiempo: fomentamos que se desplacen, que gateen o pregateen, que exploren y se muevan libremente. Como educadores, organizamos el entorno y las dinámicas del día para favorecer un desarrollo neurosensorial, motor y metabólico equilibrado.
Además, tenemos muy presente que cada día de la semana puede influir en su nivel de energía o capacidad de concentración. Un lunes no es igual que un miércoles para un bebé, y adaptamos nuestra intervención a esas variaciones naturales.
Niños y niñas más mayores
A medida que los peques crecen, introducimos una dinámica general que combina actividades de mayor movimiento físico con momentos más tranquilos y de estimulación cognitiva. En estas edades su capacidad de atención aún es limitada, por lo que alternar propuestas activas con otras más reposadas les ayuda a mantener el interés y a disfrutar de cada experiencia.
Lunes
Los lunes son un día en el que debemos volver a generar un ritmo. Poco a poco, después del descanso y «desorden» del fin de semana, volver a la animación y a la actividad.
Hasta las 11:30 más o menos, nuestros juegos serán de correr , saltar, etc. No será hasta esa hora que podremos hacer un juego de concentración bajo.
Martes
Son días de fuerte energía, actividad y capacidad de los niños. Son días para desarrollar, por ejemplo, puzles, bailes, construcciones o circuitos de psicomotricidad con mucho más movimiento.
El martes observamos a cada niño y en función de su estado y logros realizamos esa misma actividad el jueves pero con un grado mayor de complejidad y con el apoyo de un adulto.
Miércoles
El miércoles es el día de más cambios de la semana. Las opciones de juegos se amplían y pueden variar muchísimo en el mismo día.
Los pequeños suelen mostrarse totalmente receptivos y con capacidad para adaptarse y absorber más estímulos.
Jueves
Los jueves, es probable, que por el ritmo de la semana, los niños lleguen más cansados. Las actividades se enfocan en ser más pausadas y sostenidas en el tiempo, como leer cuentos o hacer construcciones.
Los pequeños necesitan opciones sencillas que les permitan concentrarse. Observamos a cada niño para identificar cuándo necesita estar acompañado y cuándo puede desenvolverse de manera autónoma.
Viernes
Es un día en el que el ritmo de las actividades vuelve a bajar. Los pequeños están cansados y se deben incroporar rutinas poco exigentes, tanto en movimiento como en concentración.
Es un día en el que, por ejempo, favorecemos el cuento y el teatro.
Los más pequeños (los bebés de 0 a 1), no tienen un horario ni actividades fijas en ningún momento. Nuestro método es 100% individualizado: no tienen nada que ver las necesidades de un bebé de 8 meses con unos kilos de peso suficientes, con otro de 5 meses. Lo que sí perseguimos es favorecer al máximo su movimiento siempre que estén despiertos. Sin forzarles.
No pretendemos que se sienten porque no les corresponde por su edad pero sí que gateen, pregateen, que se muevan, sin asociación, libremente. Nuestra principal labor como educadores consiste en ofrecer las herramientas y la organización diaria para que los pequeños tengan un desarrollo neurosensorial, motor y metabólico equilibrado.
8:30 a 12:30
Entrada de los niños y juegos
12:30 a 15:00
Aseo, comida, siesta
15:00 a 16:30
Merienda y juegos